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Caso FHC: ¿izquierda contra izquierda?

Caso FHC: ¿izquierda contra izquierda?
  • Publishedabril 20, 2026

Economía versus Política. Opinión de César Peña *

Desde que irrumpió en 2022 el Gobierno de Morena a Palacio de Gobierno, parecía que las piezas finalmente se acomodarían y que por fin, el pueblo tendría a un amigo en el poder ya que decía representar sus causas, hablar su lenguaje y luchar por los mismos objetivos. Asomaba la primavera de la izquierda, sobre todo cuando los gobiernos del PRI, que llegaban a su fin, representaban corrupción, amiguismo, tráfico de influencias y millonarios sexenales que se iban impunes.


Sólo que hay un grave problema que con el paso del tiempo ha emergido a la superficie: quienes llegaron al Gobierno no eran gente de izquierda, ni de cerca, sino empresarios a los que la lucha social o las causas del pueblo les ha importado un ápice. Son oportunistas a los que sólo les interesa hacer negocios y en ese afán, si tienen que negociar con el diablo, lo harán y si tienen que decirse izquierdistas lo harían sin ningún tapujo como sucedió.


Esta facción de derecha en Morena es la que controla el destino del Gobierno y del partido, la que toma decisiones y la que quita y pone funcionarios, la que hace mártires y la que cobija delincuentes, la que purifica y la que perdona, la que decide toda la vida institucional…, sin tomar en cuenta a la izquierda. Paradójico e incongruente, pero así es.


Una cosa que quedó clara desde ese momento es que a ese grupúsculo no le gustaba la izquierda real porque esa izquierda de verdad cuestiona, critica, incomoda y eso no le gustaba porque exhibiría sus debilidades, sus errores y con el paso de los meses, su corrupción.


Esta facción derechista de Morena es altamente reaccionaria y represora. Como en los viejos tiempos, quiere que todo quede en silencio y está haciendo lo mismo que sus antecesores, silenciando sistemáticamente a la disidencia interna y externa. Resultaron más calculadores y viscerales.
Por eso una de sus tareas principales era deshacerse de esos críticos, primero los de la prensa y luego los de casa, a los que Marco “millonario” Rico, el líder de Morena, se encargó de exiliar en sus opiniones, anteponiendo su sumisión al poder y “al jefe”, ignorando al pueblo que lo puso en ese lugar.


Por eso, la agresión a la Fundación Arturo Herrera Cabañas parece de la más baja calaña, argumentando el Gobierno razones ridículas como “fines de lucro” y que la “familia Herrera Cabañas” se apropió de un inmueble, que ahora, en sus desvaríos, pretenden hacer museo. Sólo en una lógica disfuncional cabe eso de desbaratar la cultura para intentar hacer cultura.


Así las cosas, entonces no se trata entonces de la izquierda en el Gobierno contra la izquierda social y cultural, sino que se una lucha entre la derecha enquistada en el Gobierno contra la crítica que sale de la Fundación, no sólo de parte de Tonatiuh Herrera, como su figura más visible en estos, momentos, sino contra todo el semillero que ya existe alrededor de la FHC, que claramente está en contra del autoritarismo y represión de la 4T.


Y es precisamente éste el punto toral del movimiento en defensa de la Fundación, que ha salido de estrechos márgenes caseros para movilizar a toda la sociedad y no solo a los grupos culturales; ha emergido y permeado contra un despojo mezquino y arrogante de los señores del dinero en Morena a los que queda claro que si para detener las críticas tienen que destruir una Fundación cultural, lo van a hacer aunque en ello vaya también su futuro y su permanencia en el poder.


Como siempre, la memoria y la resistencia tienen la última palabra.

  • Escritor, periodista, economista y divulgador de la ciencia.

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