Fiscalía para Periodistas: fomento a la impunidad
Economía versus Política
César Peña *
El que estén aumentando los delitos contra la libertad de expresión tiene que ver con la impunidad, es decir la procuración de justicia no sólo está fallando en los diversos pasos de la cadena de atención e investigación, sino que no hay ni siquiera la capacidad para indagar los señalamientos contra las autoridades infractoras.
El caso de Hidalgo, donde la Fiscalía de Delitos contra Defensores de Derechos Humanos y Periodistas, creada en 2022, es la instancia en la que los comunicadores se deberían apoyar para atender las agresiones y atentados contra la libertad de expresión, sin embargo ha quedado a deber demasiado, comenzando por lo básico: la Fiscalía que debería tener a gente experta, no sabe investigar.
En febrero de 2022, acudí a poner una queja por las agresiones que estaba sufriendo en el ejercicio periodístico por parte del alcalde de Zempoala, Jesús Hernández Juárez. El sujeto, apadrinado por Omar Fayad, se sentía incomodado cada vez que alguien, ya fuera sociedad civil, Asamblea o prensa, intentara indagar los repetidos y constantes rumores de corrupción.
Amenazó a los regidores disidentes, les abría sus coches como método intimidatorio, retaba públicamente a golpes a quien lo increpara y desde luego, a la prensa incómoda, hackeo sus páginas, creó un ejército de bots para atacar a los periodistas y hasta tuvo el cinismo de lanzar una oferta a la policía municipal de que daria recompensa a quien golpeara a este comunicador.
La desverguenza de ese gobernante, que incluso, ordenó a la Policía Municipal apedrear mi casa por la madrugada y rayar mi coche de manera “anónima”, llegó al punto de utilizar a un tercero, un tonto contratista local amante de las bebidas embriagantes, para lanzar amenazas de muerte vía messenger.
El asunto de la dependencia que dirige Linda Dalia Zamudio García, es que fue incapaz de vincular las amenazas del contratista con la campaña de agresión del alcalde aún cuando en la conversación habló en nombre del alcalde.
Simplemente, para no verse en problemas, acabó por decir que este comunicador se había enfrascado en la conversación con el porrillo constructor y que era un asunto “personal”, deslindando al presidente municipal y evitando seguir investigando para no tocar a Hernandez Juárez.
El asunto lo lleve a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH), donde me tope con la apatía absoluta, negligencia y hasta puedo decir sin temor a equivocarme, con la corrupción de éste órgano que encabeza Ana Karen Parra, quien desacreditó toda la narrativa de agresiones y simplemente se hizo a un lado, dejando el asunto como una victoria para la impunidad.
Gracias a esta impunidad es que este torvo sujeto, que pasó en su cuatrienio de campesino a millonario, es que hoy le habló a la 4T al oído y lo acaban de hacer director de Gobernación para seguir demostrando que la justicia no existe, que seguiremos en tierra de caciques y que la ley tiene dueño: quien la paga.
- Escritor, periodista, economista y divulgador de la ciencia.
