Miguel Tello, el incómodo
Economía versus Política
César Peña *
La campaña que ha arreciado contra el secretario de la Unidad de Planeación y Prospectiva del Gobierno Estatal, Miguel Tello, no es gratuita ni casual; tiene remitente y sobre todo, motivo.
La hipótesis del fuego amigo se convierte en tesis cuando analizamos diversos factores. Uno, si bien Miguel Tello, es uno de los consentidos del gobernador Julio Menchaca, la acumulación de poder ha incomodado a más de uno, sobre todo a partir de la construcción de un capital político de cara a una eventual relevo en Palacio de Gobierno, llevando ventaja sobre otros competidores.
El asunto del tráfico de influencias en el caso de la asignación del contrato para la asignación de las Viviendas del Bienestar a su padre, Miguel Tello Ludlow y la empresa Dazna, resulta irrelevante sin importar que le pisen los callos la Auditoría Superior de la Federación, al decidir investigar la misma situación en el caso de los contratos a los hermanos del diputado federal de Morena, Ricardo Crespo Arroyo, quienes encabezan la firma Agicresa S.A.
Aunque un caso así lo tendría en vilo, lo que más le ocupa a Miguel Tello, es la temporada de cacería que si no es por este asunto o el de Smartia, o el de la camioneta de más de millón y medio en la que se mueve como estoico representante de la austeridad republicana, lo tienen atrapado irremediablemente como un personaje cada vez más incómodo de la 4T.
Recientemente, se ha confirmado que fue Miguel Tello, es quien impulsó la llegada de un oscuro personaje a la Dirección de Radio y Televisión de Hidalgo, me refiero a Carlos Barra Moulain, el chileno señalado de acoso sexual y supremacismo racial, un asunto sumamente delicado en estos momentos en que es aniquilado el pueblo Palestino a manos de los criminales sionistas.
El caso Smartia, donde Elena Fernández, pasó de ser una micro empresaria a una magnate de la comunicación por sus negocios con el Gobierno de Hidalgo, para nadie jamás ha sido un secreto desde el 2022, el vínculo familiar con el secretario de Planeación y menos la preferencia en el trato con esta empresa.
Pero es aquí, en la comunicación donde está el mayor infortunio de Tello, pues todos los medios que fueron excluídos del presupuesto y los que estaban dentro y de repente fueron marginados, son quienes encabezan la mayor campaña contra el funcionario donde poco han podido hacer los medios domesticados como los creados por Iturbe y Dino Madrid, que pese a seguir absorbiendo millonarios contratos, no han podido amortiguar la paliza mediática.
Hoy quieren cerrar filas en la administración estatal en materia informativa pero sin hacer cambios de fondo ni menos revisando la relación con la prensa por lo que su proyecto está condenado al fracaso.
Miguel Tello ha pasado a ser un funcionario más hijo del neopriísmo morenista que busca en las afueras al autor de intriga que está dentro del Gobierno, aparentemente poniéndole el pie con actos reales o ficticios como amparos y divulgación de información privilegiada a la que sólo tiene acceso alguien dentro de la misma administración y que por el momento busca lo mismo que él.
La lucha intestina de cara a una sucesión lejana se ha vuelto cínica, sucia y poco ética, muy parecida a la que hacían los tricolores o los panistas, de los que ya son la copia al carbón hasta en sus gestos y mensajes.
- Escritor, periodista, economista y divulgador de la ciencia.
