El grave problema de la comunicación en Hidalgo
Economía versus Política
César Peña*
El naufragio que existe en la Dirección General de Comunicación Social del Gobierno de Hidalgo no es azaroso sino sintomático de toda la administración estatal; quienes están a la cabeza de esa oficina, así como de diversas dependencias lo que menos hacen es comunicar y peor aún es que están rodeados de gente que desconoce el tema y lo ha politizado con tintes eclécticos y rancios.
Comencemos por lo que sucede en el Ejecutivo, donde estuvo primero Eduardo Iturbe, luego el desaparecido Jorge Martínez y ahora Edmundo Pineda pero la política sigue siendo exactamente la misma del primer dia: distancia con los medios, desconocimiento de los temas sensibles, choque con la disidencia, privilegios con unos cuantos y mucha apatía y falta de receptividad en la construcción de otra dinámica tutelada por la 4T.
Cierto, hay un problema de capacidad en los funcionarios, ni duda cabe, pero aunado a esto existe la intromisión de manos ajenas que no dejan trabajar a los titulares de las áreas, dando “línea” y queriendo controlar lo que ahí se hace como una suerte de consejería que ha acabado por imponer directrices torpes y cuestionables.
Esto quedó muy claro cuando Jorge Martínez, en sus últimas semanas en el cargo, al ser cuestionado por un comunicador sobre los recortes al presupuesto de medios, le respondió de forma concluyente: “no me reclamen a mi nada, diganle al Oficial Mayor que es quien maneja todo”, apareciendo aquí el primer problema, ¿Por qué ese funcionario tendría que decidir lo que se hace una área tan sensible como Comunicación Social? y la segunda, ¿quien le confirió ese poder?
Pero como dije, esto ya es sistemático, pues en el DIF Estatal sucede lo mismo. Aunque la titular es Jeaneth Armenta, quien toma todas la decisiones es otro poder fáctico tras bambalinas: Irene Pérez Guati-rojo, una mujer que viene de los tiempos de Miguel Osorio y quien ha acumulado tal poder que nada pasa ni se mueve sin su aprobación.
Esta mujer se ha peleado con todos los directores, es soberbia, prepotente y le hace la vida de cuadros a toda la institución al mando de Ricardo Alvizo sin que nadie le ponga un freno, aún cuando sus desplantes lo ha hecho a los ojos de la gente que acude al DIF Estatal.
En materia de comunicación, en ambos casos los personajes detrás deciden lo que se publica y lo que no, pese a que mucha de esa información sea de urgencia pública y con un tratamiento profesional que termina siendo enviada al siguiente día y como en muchos casos que le han valido innumerables críticas, con garrafales errores como en los casos más recientes de los casos de la niña extraviada de San Agustín Tlaxiaca y la reunión de Guillermo Olivares con las posibles aspirantes a la gubernatura.
Morena, queriendo imponer nuevas formas de comunicación con la sociedad ha terminado por ahogarse en las formas priístas más retrógradas al echar mano de un inventario viejo y desgastado al faltarle cuadros que tiene, pero que desprecia al mismo tiempo, optando por las decisiones más cuestionables.
En el pasado inmediato tenemos el caso de Carlos Barra Moulain, a quien pese a los graves señalamientos de acoso y supremacismo racial en su contra, sigue siendo sostenido a un alto precio social en la Dirección de Radio y Televisión de Hidalgo.
La televisora sigue tan decadente como siempre y sin visos de que haga algo diferente en el futuro cercano y la misma tónica se observa en las demás áreas donde lo único constante es el continuismo.
- Escritor, periodista, economista y divulgador de la ciencia.
